Como el pajarito
que aprovecha un descuido nuestro
para escaparse,
así es el tiempo:
no importa lo que luego hagamos,
¡jamás podremos recuperarlo!
Observa al zopilote.
Una caricatura viva,
sobretodo al caminar.
Su grito es estentóreo y disonante,
su plumaje luctuoso
y huele a nitinitrapaxquerovomilpacucuso.
Sin embargo
todo tiene su lado hermoso…
¡No canta,
pero hay música en su vuelo!
Caminaba majestuoso
y a pesar del hambre, altivo,
un tigre que muy furtivo
buscaba un manjar sabroso.
Vió una presa y se tiró
sin saber qué cosa era,
y así la preciosa fiera
en una trampa cayó.
Ese irreflexivo actuar
provocó, fuese atrapado,
así, el hombre descuidado
fracasa por no pensar.