Poesía juvenil. En general fueron dedicadas a amores inalcanzables. Alguna que otra, valdría la pena leer:

Fulgores Dedicada a Yolany Sandoval

La luna iluminaba los senderos,

la montaña,

el bosque esplendoroso,

la ensenada,

aquel rio furioso y un acertijo extraño allá en las nubes.

En tenue laberinto de penumbras,

los árboles suntuosos se escondían,

allá, donde yo siempre buscaba

el mágico deleite – que yo mismo me ofrecía -,

al observar,

el juego bondadoso de la luz y aquel hermoso juego de la sombra.

Y yo,

que me sentía envuelto – y parte misma –

de aquel maravillosos encanto,

pensaba en ti,

pues percibía en el rumor nocturno

la dulce melodía de tu risa…

Consulta Dedicada a Angélica Chavarría

D.- ¿De noche, qué sucedía?

P.- Dormía.

D.- ¿Y durmiendo, qué soñaba?

P.- Lloraba.

D.- ¿Era el llanto de dolor?

P.- De amor…

D.- Bastante extraño es su mal,

no se le conoce cura,

a muchos causa locura

y en otros llega a fatal.

P.- ¿Es ese mal, incurable?

D.- Probable.

P.- ¿Tan graves son estos males?

D.- Mortales.

P.- ¿Puede algo cambiar mi suerte?

D.- La muerte.

P.- Entonces rogaré al cielo

que acabe con mi vivir,

pues aumenta mi sufrir

si duermo, o me desvelo…

Dejadme Dedicada a Karla Murillo

Dejadme grit6ar con gallardía

mi inspiración para una artista;

dejadme escuchar de la pianista

las notas que restauren mi alegría;

dejad escribir: mi fantasía

¿no ves que es mi alma quien la goza?

Dejadme cantar también en prosa

lo cierto que en mi verso exclamo y digo;

dejadme soñar, dejad conmigo

la mágica ilusión que hoy me acosa.